la ceguera de la rutina
unas hojas de maíz arrojadas en el camino y secadas por el tiempo se convirtieron en una preciosa trama de líneas y relieves, mientras la mayoría pasaba de largo, algo en ellas me atrajo, la belleza no grita, es sutil
esto refleja un fenómeno psicológico curioso llamada la ceguera por habituación y es que para ahorrar energía, nuestro cerebro filtra lo que nos rodea y borra lo que etiqueta como «inútil» o “desecho”, no es desinterés, es solo que la prisa automatiza nuestros ojos
fotografiar estas hojas fue un ejercicio de desautomatización de la mirada, al detenernos y limpiar los ojos de la rutina, rescatamos fragmentos de lo infraordinario, esas pequeñas cosas sin importancia que solo revelan su belleza cuando nos atrevemos a mirar más allá de lo evidente
