
la primavera llega sin apresurarse, cada forma de vida responde al momento que le corresponde
los primeros brotes son pequeños, discretos, pero anuncian un proceso imparable que continuará durante semanas y esta transformación gradual muestra cómo los cambios importantes rara vez ocurren de golpe, más bien se despliegan en movimientos suaves, casi invisibles al principio, que con el tiempo revelan una renovación completa
la vida se desarrolla en un estado permanente de cambio, florece, madura, se recoge y vuelve a empezar, ciclos en los que nosotros también nos hallamos, etapas de quietud y repliegue interior, seguidos de expansión y vitalidad
la vida es cambio continuo, crecimiento que surge sin esfuerzo y renovación que sigue su propio ritmo
ref: 21


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